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Alimentación en las diferentes etapas de la vida

 

A lo largo de la vida las necesidades nutricionales cambian. Conocer las recomendaciones a seguir para que la alimentación sea correcta, teniendo en cuenta la edad, la actividad desarrollada y la condición física de cada individuo es fundamental para una nutrición óptima y mantener nuestra salud.

 

Infancia

La alimentación es uno de los factores más importantes que interviene directamente en el correcto crecimiento y desarrollo de los niños. Si desde la infancia se inculcan unos buenos hábitos alimentarios, estos favorecerán una vida más saludable en la edad adulta, y contribuirán a prevenir problemas de salud, como obesidad, trastornos cardiovasculares, la diabetes y algunos tipos de cáncer. Un niño mal alimentado puede presentar desnutrición, anemia, obesidad, problemas de aprendizaje y de conducta… Inculcar buenos hábitos alimentarios en los niños previene el sobrepeso y la obesidad, la desnutrición crónica, el retardo del crecimiento, la anemia por déficit de hierro y las caries dentales. Además, un niño bien alimentado tiene mayor energía para el aprendizaje y para desarrollar una actividad física adecuada.

 

Adolescencia

Se trata de un periodo bastante complicado y vulnerable, debido a la rapidez con la que se producen los cambios físicos, psicológicos y emocionales, por lo que hay que tener un especial cuidado desde el punto de vista nutricional. Durante este periodo los malos hábitos como saltarse las comidas, el sedentarismo o las chucherías pueden aparecer para quedarse en la edad adulta y es el momento de combatirlos. Llevar una alimentación adecuada es tan vital que, si no se consigue, puede acarrear diversos problemas como un mal desarrollo físico, o enfermedades como anorexia o bulimia nerviosa. Por ello es fundamental saber orientar al adolescente sobre los buenos hábitos alimenticios, así como explicarle qué debe comer y cuántas comidas puede realizar a lo largo del día. 

 

Menopausia

Produce cambios hormonales que afectan al metabolismo y a como el organismo obtiene energía d elos alimentos. Suele conllevar un aumento de peso no deseado, que puede prevenirse y resolverse con nuevas pautas dietéticas que además mejorarán la salud de la mujer. La intervención dietética en esta etapa de la vida puede mejorar o prevenir síntomas propiamente de la menopausia, osteoporosis, obesidad, hipertensión, o ateroesclerosis.

 

Envejecimiento

En esta etapa de la vida son frecuentes los problemas relacionados con la alimentación ya que la capacidad del cuerpo para absorber algunos nutrientes puede disminuir, además de problemas de  deglución y masticación, reducción de la sensación de sed y deshidratación, insuficiente secreción gástrica o pancreática así como reducción de la superficie de absorción del intestino. Por esto es importante adaptar la alimentación para obtener las cantidades adecuadas de cada nutriente.